La herencia (das Erbe)
Lucía tenía treinta y cinco años (Lucía war fünfunddreißig Jahre alt; tener — haben; /hier:/ alt sein), un trabajo excelente en Madrid (eine ausgezeichnete Stelle in Madrid; trabajom — Arbeit, Stelle, Job) y un apartamento moderno en el barrio de Malasaña (und eine moderne Wohnung im Viertel Malasaña). Era arquitecta (sie war Architektin). Le gustaban los planos (sie mochte Baupläne; gustar — gefallen, mögen), las líneas rectas (gerade Linien) y los horarios exactos (und exakte Zeitpläne). Todo en su vida estaba organizado (alles in ihrem Leben war geordnet).
Entonces murió su abuelo (dann starb ihr Großvater; morir — sterben).
La herencia
Lucía tenía treinta y cinco años, un trabajo excelente en Madrid y un apartamento moderno en el barrio de Malasaña. Era arquitecta. Le gustaban los planos, las líneas rectas y los horarios exactos. Todo en su vida estaba organizado.
Entonces murió su abuelo.
El abuelo Antonio tenía una casa en Capileira (Großvater Antonio hatte ein Haus in Capileira), un pueblo blanco en las montañas de la Alpujarra, en Granada (einem weißen Dorf in den Bergen der Alpujarra, in Granada). Lucía no visitaba el pueblo desde que tenía veintitrés años (Lucía hatte das Dorf seit ihrem dreiundzwanzigsten Lebensjahr nicht mehr besucht: „besuchte das Dorf nicht, seit /sie/ dreiundzwanzig Jahre /alt/ war"). Recordaba vagamente las calles estrechas (sie erinnerte sich vage an die engen Gassen; callef — Straße, Gasse; estrecho — eng, schmal), el olor a romero (den Duft von Rosmarin; olorm — Geruch; oler — riechen) y un burro gris joven que le daba miedo (und an einen jungen grauen Esel, vor dem sie Angst hatte: „der ihr Angst gab").
El abuelo Antonio tenía una casa en Capileira, un pueblo blanco en las montañas de la Alpujarra, en Granada. Lucía no visitaba el pueblo desde que tenía veintitrés años. Recordaba vagamente las calles estrechas, el olor a romero y un burro gris joven que le daba miedo.
El notario la llamó un martes (der Notar rief sie an einem Dienstag an).
«Señorita Lucía (Señorita Lucía: „Fräulein Lucía"), su abuelo le deja la casa de Capileira (Ihr Großvater hinterlässt Ihnen das Haus in Capileira; dejar — lassen, verlassen, hinterlassen). Con todo lo que hay dentro (mit allem, was sich darin befindet; haber — geben /es gibt/; dentro — innen).»
«¿Todo lo que hay dentro (mit allem, was sich darin befindet)?», repitió Lucía (wiederholte Lucía).
«Muebles (Möbel), herramientas (Werkzeuge), libros... y un burro (Bücher … und ein Esel).»
«¿Un burro (ein Esel)?»
«Se llama Tomás (er heißt Tomás). Tiene catorce años (er ist vierzehn Jahre alt). El testamento dice, textualmente (im Testament steht wörtlich: „das Testament sagt wörtlich"): "Lucía cuidará de Tomás (Lucía wird für Tomás sorgen; cuidar — pflegen, betreuen, sich kümmern um). Tomás cuidará de Lucía (Tomás wird für Lucía sorgen) ".»
Lucía pensó que era una broma (Lucía dachte, es sei ein Scherz; bromaf — Witz). Pero el notario no se reía (aber der Notar lachte nicht).
El notario la llamó un martes.
«Señorita Lucía, su abuelo le deja la casa de Capileira. Con todo lo que hay dentro.»
«¿Todo lo que hay dentro?», repitió Lucía.
«Muebles, herramientas, libros... y un burro.»
«¿Un burro?»
«Se llama Tomás. Tiene catorce años. El testamento dice, textualmente: "Lucía cuidará de Tomás. Tomás cuidará de Lucía ".»
Lucía pensó que era una broma. Pero el notario no se reía.
Dos semanas después (zwei Wochen später), Lucía llegó a Capileira en su coche pequeño (kam Lucía mit ihrem kleinen Auto in Capileira an). El GPS dejó de funcionar veinte minutos antes de llegar (das GPS hörte zwanzig Minuten vor der Ankunft auf zu funktionieren). Las carreteras eran estrechas y con curvas imposibles (die Straßen waren eng und hatten unmögliche Kurven; carreteraf — Landstraße). Un precipicio a la izquierda (links ein Abgrund). Montañas enormes a la derecha (rechts riesige Berge). Sierra Nevada al fondo (im Hintergrund die Sierra Nevada), todavía con nieve en mayo (im Mai noch mit Schnee bedeckt: „noch mit Schnee im Mai").
Dos semanas después, Lucía llegó a Capileira en su coche pequeño. El GPS dejó de funcionar veinte minutos antes de llegar. Las carreteras eran estrechas y con curvas imposibles. Un precipicio a la izquierda. Montañas enormes a la derecha. Sierra Nevada al fondo, todavía con nieve en mayo.
«Esto no es un pueblo (das ist kein Dorf) », murmuró Lucía (murmelte Lucía). «Esto es una prueba de supervivencia (das ist eine Überlebensprüfung; pruebaf — Probe, Beweis).»
Encontró la casa del abuelo al final de una calle empinada (sie fand das Haus des Großvaters am Ende einer steilen Gasse; encontrar — finden, treffen, antreffen). Era blanca, con un tejado plano gris (es war weiß, mit einem grauen Flachdach: „flachen Dach"; plano — eben; /als Substantiv:/ Plan) y una puerta de madera azul (und einer blauen Holztür). Tenía un pequeño jardín con un limonero (es hatte einen kleinen Garten mit einem Zitronenbaum) y, detrás, un establo (und, dahinter, einen Stall).
«Esto no es un pueblo», murmuró Lucía. «Esto es una prueba de supervivencia.»
Encontró la casa del abuelo al final de una calle empinada. Era blanca, con un tejado plano gris y una puerta de madera azul. Tenía un pequeño jardín con un limonero y, detrás, un establo.
Lucía abrió la puerta del establo (Lucía öffnete die Stalltür). Y allí estaba Tomás (und da stand Tomás).
Era un burro gris oscuro (er war ein dunkelgrauer Esel), de tamaño mediano (von mittlerer Größe; tamañom — Größe, Format), con las orejas largas (mit langen Ohren) y los ojos muy tranquilos (und sehr ruhigen Augen). La miró como si la estuviera evaluando (er sah sie an, als würde er sie begutachten; mirar — anschauen, betrachten, beobachten; evaluar — bewerten, einschätzen). Como un profesor mira a un estudiante nuevo (so wie ein Lehrer einen neuen Schüler ansieht).
Lucía abrió la puerta del establo. Y allí estaba Tomás.
Era un burro gris oscuro, de tamaño mediano, con las orejas largas y los ojos muy tranquilos. La miró como si la estuviera evaluando. Como un profesor mira a un estudiante nuevo.
«Hola, Tomás (hallo, Tomás) », dijo Lucía (sagte Lucía; decir — sagen). «Soy tu nueva... dueña (ich bin deine neue … Besitzerin; dueñom — Herr).»
Tomás no se movió (Tomás bewegte sich nicht). No hizo ningún ruido (er machte kein Geräusch; hacer — tun; ruidom — Lärm). Solo la miró (er sah sie nur an).
«Bueno (gut) », dijo Lucía (sagte Lucía). «Voy a ver la casa (ich werde mir jetzt das Haus ansehen; ir a — werden, etwas /zukünftig/ tun). Tú... quédate aquí (du … bleib hier).»
Cuando Lucía se giró (als Lucía sich umdrehte), escuchó un ruido detrás de ella (hörte sie ein Geräusch hinter sich; escuchar — hören, zuhören). Tomás había salido del establo (Tomás war aus dem Stall gekommen; salir — hinausgehen, ausgehen, herauskommen) y estaba caminando hacia la puerta de la casa (und ging auf die Haustür zu; caminar — wandern, laufen). Se detuvo en la entrada (er blieb am Eingang stehen; detenerse — anhalten) y se plantó allí (und pflanzte sich dort auf; plantarse — sich hinstellen). Literalmente, se plantó delante de la puerta (buchstäblich pflanzte er sich vor die Tür).
«Hola, Tomás», dijo Lucía. «Soy tu nueva... dueña.»
Tomás no se movió. No hizo ningún ruido. Solo la miró.
«Bueno», dijo Lucía. «Voy a ver la casa. Tú... quédate aquí.»
Cuando Lucía se giró, escuchó un ruido detrás de ella. Tomás había salido del establo y estaba caminando hacia la puerta de la casa. Se detuvo en la entrada y se plantó allí. Literalmente, se plantó delante de la puerta.
«Tomás, no puedes bloquear la puerta (Tomás, du kannst die Tür nicht blockieren).»
Tomás no se movió (Tomás bewegte sich nicht).
«Tomás. Por favor. Necesito entrar (bitte, ich muss hinein; necesitar — brauchen).»
Nada (nichts).
En ese momento (in diesem Moment), una mujer mayor apareció por la calle (erschien eine ältere Frau auf der Straße). Tenía el pelo blanco recogido en un moño (sie hatte weißes Haar zu einem Knoten gebunden: „aufgesammelt"; recoger — zusammenbinden; coger — nehmen, ergreifen, fassen; moñom — Haarknoten, Dutt), los ojos oscuros y una sonrisa enorme (dunkle Augen und ein riesiges Lächeln).
«¡Ah, tú eres la nieta de Antonio (ah, du bist Antonios Enkelin)!», dijo la mujer (sagte die Frau). «Soy Carmen, la vecina (ich bin Carmen, die Nachbarin). ¿Problemas con Tomás (Probleme mit Tomás)?»
«Tomás, no puedes bloquear la puerta.»
Tomás no se movió.
«Tomás. Por favor. Necesito entrar.»
Nada.
En ese momento, una mujer mayor apareció por la calle. Tenía el pelo blanco recogido en un moño, los ojos oscuros y una sonrisa enorme.
«¡Ah, tú eres la nieta de Antonio!», dijo la mujer. «Soy Carmen, la vecina. ¿Problemas con Tomás?»
«No me deja entrar en mi propia casa (er lässt mich nicht in mein eigenes Haus).»
Carmen se rio (Carmen lachte).
«Es que Tomás no te conoce todavía (Tomás kennt dich eben noch nicht). Con Tomás hay que negociar (mit Tomás muss man verhandeln; haber que — müssen). ¿Tienes higos (hast du Feigen)?»
«¿Higos (Feigen)?»
«Higos secos (getrocknete Feigen). Es lo único que acepta como pago (das ist das Einzige, was er als Bezahlung akzeptiert).»
Carmen sacó unos higos de su delantal (Carmen holte ein paar Feigen aus ihrer Schürze; sacar — herausnehmen, herausholen) y se los dio a Lucía (und gab sie Lucía; dar — geben). Lucía los puso delante de Tomás (Lucía legte sie vor Tomás hin; poner — setzen, stellen, anziehen). El burro los olió (der Esel beschnupperte sie), los comió lentamente (fraß sie langsam; comer — essen) y luego se apartó con mucha dignidad (und wich dann mit viel Würde zurück; apartarse — beiseite treten; apartar — entfernen, beiseite tun) y caminó hacia el jardín (und ging in den Garten).
«No me deja entrar en mi propia casa.»
Carmen se rio.
«Es que Tomás no te conoce todavía. Con Tomás hay que negociar. ¿Tienes higos?»
«¿Higos?»
«Higos secos. Es lo único que acepta como pago.»
Carmen sacó unos higos de su delantal y se los dio a Lucía. Lucía los puso delante de Tomás. El burro los olió, los comió lentamente y luego se apartó con mucha dignidad y caminó hacia el jardín.
La puerta estaba libre (die Tür war frei).
«Bienvenida a Capileira (willkommen in Capileira) », dijo Carmen (sagte Carmen). «Aquí el burro manda (hier hat der Esel das Sagen: „/hier/ befiehlt der Esel"; mandar — herrschen, schicken).»
Lucía entró en la casa de su abuelo (Lucía betrat das Haus ihres Großvaters; entrar — eintreten, hineingehen) y pensó (und dachte): «¿Qué he heredado exactamente (was genau habe ich da geerbt)?»
Desde el jardín (vom Garten aus), Tomás la observaba con sus ojos tranquilos (beobachtete Tomás sie mit seinen ruhigen Augen). Como si ya lo supiera todo (als ob er bereits alles wüsste; saber — wissen).
La puerta estaba libre.
«Bienvenida a Capileira», dijo Carmen. «Aquí el burro manda.»
Lucía entró en la casa de su abuelo y pensó: «¿Qué he heredado exactamente?»
Desde el jardín, Tomás la observaba con sus ojos tranquilos. Como si ya lo supiera todo.